Más métodos para forzar cerraduras

 

Más métodos para forzar cerraduras se abren paso en Barcelona: del 'impresioning' y el 'topolino' a los chicles de menta y las estampitas

Imagen de ganzúas usadas por los cacos y que han sido requisadas por Mossos / Mossos

Germán González

Barcelona
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Los cerrajeros alertan de que todas las puertas se pueden abrir potencialmente con tiempo y ruido

Ninguna cerradura es inexpugnable. La mayoría que están en puertas de viviendas en Catalunya se pueden abrir en menos de dos minutos, según fuentes policiales, que añaden que no existe el riesgo cero de que nos entren en casa a robar, como venden algunas empresas de seguridad. Hay muchos métodos para forzar puertas y ventanas cuando no hay nadie en la vivienda y sin que se enteren los vecinos. Sin embargo, profesionales cerrajeros remarcan que es posible ponérselo difícil a los ladrones y que les cueste abrir tanto una puerta que desistan de hacerlo.

o de que esté vacío, entonces suben a forzarlas. Si encuentran una puerta fácil de manipular y en ese momento la vivienda está ocupada dejan un "marcador" (hilos de silicona, trozos de papel o plástico transparente) en marcos de puertas, buzones o mirillas para volver otro día.

Aunque persisten los métodos más tradicionales para forzar una puerta, fuentes policiales explican que en los últimos años se han encontrado en Barcelona con nuevas fórmulas para abrir una cerradura, principalmente desde que se han multiplicado las ventas on line de todo tipo de herramientas específicas y se pueden consultar tutoriales por internet para aprender a usarlas.






El 'impresioning' y el 'topolino'

Se trata de técnicas más sofisticadas de robo, que no dejan ninguna marca en la cerradura, como el 'impresioning', que se usa una llave recubierta de una lámina metálica para calcar las marcas de las levas del bombín cuando se introduce. O el uso de un 'topolino', una herramienta que cuesta unos 300 euros de internet y que está formada por unas varillas mecánicas que se adaptan a los agujeros del bombín.

Pese a esto, los ladrones siempre prueban el sistema más rudimentario por si la puerta está cerrada sin pestillo. De esta forma apartan el resbalón haciendo palanca con una cartulina, una radiografía o hasta una estampita religiosa, tal y como descubrieron los Mossos d'Esquadra en Granollers hace unos años. Detuvieron in fraganti a tres sospechosos, de nacionalidad georgiana, que se dedicaban a robar forzando puertas de esta forma.

Para forzar el bombín de la puerta, la mayoría de cacos usa ganzúas (que se pueden comprar por internet), clips de cabello u alambres pequeños doblados (llamados 'ruiseñor'), palancas (que destrozan la cerradura) o alicates de pico de loro. También está el sistema 'bumping', con el que los ladres usan llaves maestras de las principales cerraduras y luego las pican con un martillo.

Sin embargo, hay delincuentes que se especializan en tipos de cerradura concretos, que requieren de sistemas menos complejos. Para abrirlas pueden usar hilo de lana, la parte trasera de un lapiz sin la goma para detectar las levas, o un chicle de menta con el que rellenan el bombín y luego lo fuerzan con una llave.

Dos cerraduras independientes y visibles

A diferencia del cerrajero, los delincuentes pueden permitirse destrozar las cerraduras cuando asaltan un piso. "Los cacos usan palancas, ya que una vez cometen el robo les da igual si la puerta ha quedado rota. En cambio un buen cerrajero debe abrir una puerta con el mínimo destrozo posible", explica a EL PERIÓDICO Jesús González, presidente del Gremi de Serrallers de Catalunya, una entidad que se remonta al año 1380.

Añade que "con tiempo y ruido se puede abrir un porcentaje muy importante de cerraduras, ya que están obsoletas, son antiguas y no se han actualizado". Así, insiste en que "se puede abrir cualquier puerta, incluida la del Banco de España, ya que si alguien se queda encerrado dentro tendríamos que buscar mecanismos para acceder y rescatarlo".

Hay cerraduras que, por su complejidad, tardan más en abrirse o están ocultas en una puerta y van con mando a distancia. Por eso, González insta a instalar un doble cierre: "Una única cerradura con múltiples mecanismos de cierre no implica mayor seguridad, ya que todo está controlado por un mismo sitio en el que colocas la llave, por eso lo más seguro es poner dos cerraduras y a la vista, aunque quede menos estético en la puerta, así disuades más al ladrón".

Por eso, recomiendan que los ciudadanos gasten en seguridad y pidan consejos a los profesionales sobre la mejor forma de proteger una vivienda: "Hay quien compra una puerta blindada pero descuidan una vivienda en un rellano e igual le entran por ahí". En este sentido, hay delincuentes que se especializan en trepar por fachadas o patios interiores buscando una ventana abierta.